En Colombia, los grupos étnicos que habitan el territorio se encuentran conformados por 83 pueblos indígenas, uno afro descendiente con diversas expresiones culturales, dos de ellas con idioma propio: en San Andrés y Providencia (raizales anglo caribeños - lengua creole -) y en San Basilio de Palenque (Departamento de Bolívar- lengua creole de base española y bantú -) y el pueblo ROM (gitanos) recientemente reconocidos y ubicados principalmente en Bogotá y los Santanderes.
Las realidades políticas y sociales de la existencia de los grupos étnicos conllevan al Estado a que se apunte al fortalecimiento de su etnicidad como sujetos colectivos, desde el reconocimiento y ejercicio de sus derechos: Identidad, autonomía, desarrollo propio, participación y territorialidad.
La Capital de la República como ciudad cosmopolita refleja en su población la diversidad humana y la riqueza cultural que caracteriza nuestra Nación. Además de los indígenas Muiscas, que son el pueblo originario de estas tierras, los grupos étnicos migrantes fueron pasando de migraciones esporádicas y eventuales a la ciudad, que se realizaban con el propósito de conseguir ingresos adicionales para satisfacer necesidades puntuales, específicas y coyunturales, hasta un momento en que los ingresos indispensables para la subsistencia son obtenidos exclusivamente en la ciudad y su asentamiento en ella viene a ser casi definitivo, aunque sin romper en ningún momento los vínculos simbólicos, rituales y culturales con sus territorios ancestrales.
Los Indígenas, los afro descendientes, los raizales y los gitanos, con las particularidades étnicas y culturales que caracterizan a cada uno de ellos, son los grupos étnicos reconocidos en el Distrito y sus comunidades, al tiempo con las de los grupos no reconocidos forman parte importante del valioso patrimonio humano de nuestra ciudad. Como tales, tienen derechos colectivos fundamentales consagrados en la Constitución Política y la legislación.
En el Distrito Capital, la construcción de lineamientos de política y de líneas de acción para los diversos grupos étnicos, se fundamenta sobre la normatividad que consagra el derecho a la salud y tiene como punto de partida el reconocimiento de la diversidad étnica y cultural presentes en la ciudad.
Para la Administración, los grupos étnicos forman parte de los sectores identificados como más vulnerables por sus precarias condiciones de vida, por los efectos de la violencia en sus territorios y por la pérdida progresiva de su identidad y cultura - acrecentada en los contextos urbanos – que los expone a su propia desaparición como grupos.