-Bogotá, Ciudad de México, Quito y Montevideo intercambiaron aprendizajes para fortalecer la participación ciudadana en salud, con las voces de jóvenes, pacientes expertas y organizaciones comunitarias como protagonistas.
Bogotá D.C., octubre 27 de 2026. ¿Qué cambia cuando las comunidades dejan de ser únicamente receptoras de los servicios de salud y participan activamente en las decisiones que afectan su bienestar? Esta fue una de las preguntas que orientó el intercambio internacional realizado del 18 al 22 de octubre en Ciudad de México, con representantes institucionales y comunitarios de Bogotá, Ciudad de México, Quito y Montevideo.
El encuentro abrió un espacio para compartir experiencias, reconocer buenas prácticas y explorar alternativas que permitan fortalecer la participación social en salud desde las realidades de cada territorio. Durante las jornadas se abordaron temas como el trabajo comunitario, el seguimiento a la calidad de los servicios, la identificación de barreras de acceso y la articulación entre las instituciones y la ciudadanía.
Más allá del intercambio técnico, la apuesta fue reconocer que las comunidades cuentan con conocimientos y experiencias fundamentales para identificar necesidades, proponer soluciones y contribuir a una atención en salud más cercana, humana y pertinente.
“Cuando escuchamos a las comunidades y reconocemos su experiencia, podemos construir respuestas más cercanas a las necesidades reales de las personas. Este intercambio nos permite aprender de otras ciudades, fortalecer nuestros mecanismos de participación y avanzar hacia una salud en la que la ciudadanía no sea solamente receptora de los servicios, sino protagonista de las decisiones que contribuyen a su bienestar”, expresó Gerson Bermont, secretario Distrital de Salud.
La delegación de Bogotá estuvo integrada por representantes de los Comités de Participación Comunitaria en Salud (COPACOS), las Asociaciones de Usuarios, la Red Distrital de Jóvenes por la Salud y la estrategia Navegadores de Bienestar, junto con representantes de la Secretaría Distrital de Salud.
El intercambio también permitió conocer experiencias de Ciudad de México, entre ellas los Comités de Salud para el Bienestar (CoSaBi), los Avales Ciudadanos y los enlaces comunitarios, que contribuyen a fortalecer los vínculos entre las instituciones y la población.
Compartir estas experiencias permite identificar aprendizajes que pueden adaptarse a las particularidades de cada territorio y ampliar las posibilidades de cooperación entre las ciudades participantes.
Las voces comunitarias también hacen parte de las decisiones
La participación social no se limita a asistir a reuniones o espacios institucionales. También significa comunicar las necesidades de las comunidades, acercar información comprensible y promover que las experiencias de la ciudadanía sean escuchadas y tenidas en cuenta.
“Este intercambio nos permite reconocer que, aunque vivimos en ciudades diferentes, compartimos muchas necesidades y aprendizajes. Desde la comunicación comunitaria podemos ayudar a que la información en salud llegue de manera clara a las personas, pero también a que sus voces sean escuchadas. La comunidad tiene mucho que aportar para transformar la salud y mejorar la atención”, destacó Liliana Villa, integrante la Red de Comunicadores Comunitarios en Salud de Bogotá, quien participó en el intercambio.
Jóvenes y pacientes expertas: experiencias que merecen continuidad
Uno de los retos que deja este intercambio es dar continuidad a los aprendizajes y convertirlos en oportunidades concretas para fortalecer el liderazgo ciudadano.
En Bogotá, la Red Distrital de
Jóvenes por la Salud representa una apuesta por reconocer las capacidades, propuestas y formas de organización de las juventudes para incidir en los asuntos que afectan su bienestar. El diálogo con otras ciudades abre oportunidades para compartir metodologías, fortalecer sus procesos y ampliar la cooperación entre jóvenes y organizaciones comunitarias.
Otra experiencia prioritaria es
Navegadores de Bienestar, estrategia que acompaña a personas que enfrentan barreras en sus procesos de atención en salud. Su trabajo reconoce la importancia de orientar, acompañar y contribuir a la identificación y gestión de obstáculos que dificultan el acceso oportuno a los servicios.
A estas experiencias se suma la iniciativa de
Pacientes Expertas, que reconoce el conocimiento adquirido por las personas a partir de sus vivencias con una enfermedad y su potencial para orientar a otras personas, fortalecer las redes de apoyo y aportar a las decisiones relacionadas con la atención en salud.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y aliados de México continuarán respaldando este proceso de cooperación, con especial énfasis en el fortalecimiento de la Red Distrital de Jóvenes por la Salud y la iniciativa de Pacientes Expertas.
La continuidad de este acompañamiento busca favorecer el intercambio de conocimientos, el desarrollo de capacidades y la construcción de iniciativas que respondan a las necesidades de las comunidades.
Luz Oncológica se suma a la iniciativa de pacientes expertas en cáncer de mama
Las alianzas con organizaciones sociales también son fundamentales para fortalecer estos procesos. En este contexto, Luz Oncológica se suma a la iniciativa de pacientes expertas liderada por Alejandra Toro y Ana Moya, mediante una articulación que contribuye a hacer posible su participación en espacios de intercambio de saberes y experiencias.
Esta alianza reafirma el compromiso con la educación, el acompañamiento a las mujeres con cáncer de mama y el reconocimiento de las pacientes como participantes activas en las decisiones relacionadas con su salud.
También pone de relieve la importancia del diagnóstico temprano, la información oportuna y las redes de apoyo para que más mujeres cuenten con herramientas que les permitan reconocer señales de alerta, buscar orientación y acceder a los servicios de salud.
Reconocer la experiencia de las pacientes significa comprender que sus conocimientos, preguntas y aprendizajes pueden aportar a la orientación de otras mujeres y a la construcción de una atención más humana, informada y centrada en las personas.
La articulación entre pacientes, organizaciones sociales e instituciones amplía las posibilidades de colaboración y contribuye a que las experiencias individuales se conviertan en aprendizajes compartidos.
Una cooperación que trasciende fronteras
El intercambio entre Bogotá, Ciudad de México, Quito y Montevideo representa una oportunidad para mantener abiertos los espacios de diálogo y cooperación en torno a la participación social en salud.
Entre las líneas de trabajo planteadas se encuentran el fortalecimiento de los mecanismos de colaboración, el intercambio de metodologías y la documentación de buenas prácticas que puedan compartirse y adaptarse a las particularidades de cada ciudad.
La participación de las cuatro ciudades amplía la mirada regional y permite reconocer que, aunque los contextos y las formas de organización son diferentes, existen desafíos comunes en la construcción de relaciones de confianza entre las instituciones y la ciudadanía.
Para la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, este intercambio se articula con el propósito de fortalecer la participación social, la gestión territorial y la Atención Primaria Social, promoviendo que las personas y las organizaciones comunitarias tengan mayores oportunidades de aportar a las decisiones que afectan su bienestar.
Transformar la salud también significa escuchar a las comunidades, reconocer sus experiencias y construir soluciones junto con ellas.