Busca contribuir al bienestar de las comunidades rurales del Distrito Capital mediante un modelo territorial de cuidado que integra intervenciones colectivas, intersectoriales y culturalmente pertinentes. Atiende las desigualdades en el acceso a servicios, la fragmentación institucional y la falta de redes de cuidado, garantizando atención continua, equitativa y adaptada a las particularidades de cada territorio rural.