• La respuesta oportuna y la articulación técnica son determinantes para evitar
transmisión sostenida ante casos importados.
Bogotá D.C., 28 de febrero de 2026. Tras la confirmación oficial de casos importados de sarampión por parte del Instituto Nacional de Salud (INS), correspondientes a virus salvaje genotipo D8 procedentes de México, Bogotá reitera su disposición de aportar con su capacidad instalada con pruebas de PCR en el Laboratorio de Salud Pública (LSP) para acelerar la oportunidad diagnóstica, asimismo ratifica su interés en recibir la transferencia de las metodologías de genotipificación.
En lo que respecta a los casos detectados en la ciudad, estos contaban con
resultado positivo por RT-PCR en muestras de hisopado nasofaríngeo y orina,
realizadas en el LSP. El análisis clínico y epidemiológico, sumado a la ausencia de
antecedente vacunal reciente verificable, hacía altamente probable la infección por
virus salvaje.
Desde la detección inicial, la Secretaría Distrital de Salud activó todos los protocolos
establecidos: aislamiento inmediato, investigación epidemiológica de campo,
identificación y seguimiento de contactos, cerco vacunal y comunicación de riesgo,
como se ha realizado con todos los casos sospechosos detectados en la ciudad.
Las personas, sus familias y la comunidad aledaña, recibieron acompañamiento
permanente por parte de los gestores MAS Bienestar (equipos de respuesta
inmediata, del Programa Ampliado de Inmunización, entre otros), así como de la red
prestadora pública y privada.
Desde el 2025, Bogotá cuenta con la capacidad instalada para la extracción y
amplificación molecular (RT-PCR), así como para implementar protocolos de
secuenciación y genotipificación. En ese contexto, la Secretaría Distrital de Salud
se encuentra en disposición de mantener y fortalecer la capacidad diagnóstica, bajo
el algoritmo nacional, en el marco de la Red Nacional de Laboratorios, en cabeza
del INS, cuando la situación epidemiológica lo requiera.
Es necesario avanzar de manera conjunta en la expansión de la transferencia
tecnológica, bajo protocolos avalados por los Centros para el Control y la
Prevención de Enfermedades (CDC), con el fin de fortalecer las capacidades
territoriales y optimizar los tiempos de respuesta en escenarios de alto riesgo
epidemiológico, de rápida evolución, como el representa actualmente el sarampión.
“En Salud Pública, la velocidad de respuesta es fundamental. Bogotá tiene toda la
infraestructura y talento humano para apoyar técnicamente los procesos
diagnósticos, siempre bajo el liderazgo del INS y respetando el marco nacional. Lo
fundamental es actuar a tiempo para reducir la transmisión autóctona”, afirmó
Gerson Bermont, secretario Distrital de Salud.
La Secretaría Distrital de Salud resalta que la detección de casos importados no
implica la pérdida de la certificación de eliminación; lo determinante es contener de
manera rápida y efectiva cualquier riesgo de transmisión autóctona en la ciudad.
El sarampión es uno de los virus más contagiosos que existen. Se transmite cuando
una persona infectada respira, tose o estornuda y puede generar complicaciones
graves, especialmente en menores de cinco años y personas no vacunadas.
Ante el riesgo de sarampión, la mejor preparación es la vacunación
Triple viral (SRP):
Dosis inicial: al año de vida y refuerzo a los 18 meses. Todos los niños y niñas
menores de 10 años deben tener 2 dosis.
Bivalente (SR):
• Niños y niñas de 7–16 años: dosis adicional.
• Viajeros a zonas de transmisión activa de 6 meses a 59 años sin antecedente
vacunal: aplicarse la vacuna al menos 15 días antes del viaje (terminales).
• Personas del sector turismo, hotelería y transporte internacional que no
cuenten con antecedente vacunal.
• Talento humano en salud (incluyendo personal de apoyo administrativo y
logístico) que no cuente con antecedente vacunal.
Bogotá mantiene activo su Plan Distrital de Prevención, Preparación y Respuesta
frente al sarampión, que se implementa y monitorea a través de ocho líneas de
acción: coordinación intersectorial; vigilancia en salud pública; red de laboratorios;
reducción de la transmisión en comunidad; red de servicios de salud; preservación
de los servicios; comunicaciones; y gestión de recursos, y reitera que la vacunación
es la principal estrategia de protección individual y colectiva.